Balnearios de temporada de lluvias y paseos al campo|OPINIÓN

Imagen: Wikimapia

Por: Don Juvencio de Arcos

Llega el temporal de lluvias aquí en nuestra comunidad; antes llegaban en mayo cuando llovía y mucho y a la gente le gustaba en este tiempo salir al campo a comer con su familia, había muchos lugares frecuentados, como lo eran los balnearios de temporada que había aquí en la cabecera municipal, el principal era el Aguacaliente, que surtía a nuestra población y la sigue surtiendo hasta nuestro días.

Los demás balnearios eran, como les digo, de temporada, como La Peñita, por el rumbo de Las Cuentas, El Baño de Los Caballos, la presa de don Juan Cervantes, el Río de los Sánchez, y una presa que estaba más abajo de El Salto de las Peñas, Río de Calderón, la Presa de Partidas, donde se dio la tragedia de las seis señoritas que murieron ahogadas, fue un día muy triste para nuestra comunidad.

Otros bañitos menos famosos, algunos bordos donde se podía uno bañar, pero los más visitados donde familias enteras iban a pasear y bañarse, pero en La Peñita la pasaba con más alegría; este baño estaba arriba de la gasolinera Castillo, primero estaba el baño de las mujeres, a la altura de la autopista, y más atrás, el baño de los hombres. Se cuenta que ahí se ahogó una persona y por eso a ese lugar se le llamó el baño del ahogado. Muchas personas iban a ese lugar.

Otro balneario muy visitado era el de El Salto de las Peñas que estaba por la carretera vieja a Tepa; venían familias de Guadalajara a pasar el día los domingos, era este lugar muy a modo, para comer, nadar, a algunos jóvenes les gustaba llevar alguna guitarra para pasarla cantando.

A mi familia le gustaba venir a este lugar porque mi padre sembraba maíz y cuando ya había elotes, invitaba a familiares y amigos a venir, a comer elotes, tamales y pasar un día agradable.

En el del Salto había una cascada alta donde se formaba como una presita redonda muy honda para buenos nadadores, río abajo se hacía un remanso, bajito, apropiado para mujeres y niños.

Y siguiendo con los balnearios de temporada, estaba otro aquí a la salida llamado El Baño de Los Caballos porque a parte del baño de la gente, servía para bañar caballos, más arriba del río era el baño de las mujeres y niños, eran los más visitados por la gente en este tiempo que llovía mucho, y la gente salía también a comer debajo de algún árbol con su familia, admirar el campo muy verde, lleno de flores de la temporada, como mirasoles, flores de San Juan, santa María que los jóvenes alegres de aquel tiempo se ponían a cortar, y a recostarse sobre el pasto. Los niños se divertían con alguna pelota o balón,, los hombres acarreando leña para poner lumbre a las mujeres preparando la comida, todo con mucha alegría.

Había otros lugares para visitar, como ranchos de la cabecera municipal, entre ellos La Palma, donde mi padre Bernave gustaba sembrar maíz pues le agarraba cerca de la carretera donde trabajaba; también se visitaba Santa Clara, donde el señor Cura celebraba la misa de Espigas, en san Roque, Tinajeros, el Trapiche para ir a las cañas, que en aquella época había en abundancia, El Novillero donde había una famosa cueva de leyenda, estos eran los lugares más visitados de aquella época.