Selección y elección|OPINIÓN

Por: Salvador Echeagaray

Estamos viviendo un momento de euforia. La sensación del triunfo de la selección nacional de futbol contra la de Alemania, nos ha hecho sentir que ganamos el mundial. Estamos ilusionados, alborozados. ¿Y si perdemos los siguientes partidos? Obvio que nos dolería y podría disiparse este estado de ánimo. Pero, quizá, esto no sea lo más importante de todo, sino que desgraciada o afortunadamente el desarrollo de la Selección Mexicana de balompié puede influir en el voto de los mexicanos este primero de julio.

Aunque seamos “vivientes racionales”, como bien lo señaló hace casi 2500 años el filósofo griego Aristóteles, nos dejamos llevar en la mayoría de las veces, por las emociones. Sí, estimado lector, lejos de que lo experimentado en nuestros sentimientos sea filtrado -estrictamente- por la razón, nos comportamos como autómatas. Me viene el recuerdo de un comercial de conocida bebida gaseosa que decía: “Obedece a tus sentidos”.

Siguiendo este razonamiento es de esperar que, si a la selección le va bien, habrá un sentimiento de que las cosas en el país a pesar de los problemas no van tan mal y no es necesario un cambio drástico. Sin embargo, si a la Selección Nacional de Futbol le va mal, habrá la percepción que es necesario un cambio de rumbo. Esto, aunque no es contundente, desde luego que influye en muchos. Lo anterior podría ser el caso de algunos indecisos, por ejemplo.

Recuerdo que estuve en una boda cuando en un mundial, jugaron México contra Argentina. Salimos del templo, nos dirigimos al salón de fiestas. Se dispuso el proyector y una gran mampara. Antes de todo el protocolo se vio el partido. México perdió. La fiesta se llevó a cabo, pero el ambiente era de desánimo. Se experimentaba tristeza, frustración no obstante la alegría que debía reinar en los esponsales. ¿Así nos sentiremos el primero de julio?

Así que, si le va bien a la Selección Nacional, muchos de los electores no harán un voto de venganza o no se quedarán en sus casas sin votar. Esto podría favorecer al PRI o al PAN. Si por otro lado, si a los otrora ratoncitos verdes les va mal, aumentará la sensación de la necesidad de un cambio o de castigo al “status quo”. Y esto favorecerá a MORENA. O quizá, se fomente el sentimiento de que no importa quién gane, que al cabo todo seguirá igual.

Pues, todos deseamos que a nuestra selección de futbol le vaya bien y en general a México. Los partidos más trascendentes por jugarse, son los partidos políticos que se enfrentan entre sí, este primero de julio. Y ¿usted a cuál le va?