Amlofílicos contra amlofóbicos|OPINIÓN

Andrés Manuel López Obrador en la plaza de Zapotlanejo. Foto: Cuarto Poder/Archivo

Por: Salvador Echeagaray

La confrontación ya está dada. La solidaridad creada a partir de los sismos de este septiembre pasado se ha disuelto y tornado en animadversión entre los amlofílicos (que aman a AMLO) y los que están contra él, los amlofóbicos.

Es coincidente en la comunicación formal e informal que haya discusiones acaloradas entre ambos grupos. ¿A quién no le ha pasado estando con amigos, platicando tranquilamente, hasta que se toca el tema obligado de la política actual, -¿por quién vas a votar?- Si alguien dice que por Anaya o Meade se te echan encima los que votarán por AMLO. O viceversa, quien se inclina por AMLO, otros lo empiezan a descalificar. Así la plática, otrora agradable, se convierte en discusión acalorada.

Lo mismo sucede en las redes sociales. Si en algún grupo de WhatsApp, difieren políticamente, o abandonan el chat los amlofílicos o algún amlofóbico, según se incline la balanza. En el Facebook, se da un síntoma parecido, ahí no se salen del grupo, pero, sí hay descalificaciones a uno u otro bando.

Esto de alguna manera provoca una disolución social. Aunque parezca intrascendente, que haya grupitos enfrentados, si sumamos a los 15 millones de personas que usan redes sociales en México, tiene consecuencias disolutivas en lo colectivo. Éstas pueden llegar sin duda a un enfrentamiento post electoral, nada recomendable para este país, ya de por sí flagelado por la violencia.

¿Qué nos espera para este primero de julio? ¿Se soltará al tigre? ¿Habrán hordas violentas en caso de no ganar el candidato de MORENA? Si gana, quizá no se suelte el tigre, pero los millones que no son amlofílicos quedarán resentidos y temerosos.

No se espera paz ni estabilidad social, sea cual fuere el resultado. Aunque de no ganar AMLO es más seguro que la violencia se exacerbe, cosa que no le conviene a nadie. Si ya de por sí nuestros niveles de violencia e inseguridad no son manejables, ¿qué pasará de no ganar MORENA la elección?

No se necesita ser adivino, habrá muchas manifestaciones a lo largo del país y éstas no serán precisamente pacíficas.

De ganar AMLO la elección la situación apunta a ser más tranquila, pues los opositores a éste, parecen ser más pacíficos. Aquí el problema será el miedo. Muchos están convencidos de que Andrés Manuel es un peligro para México. No le ven simplemente una forma diferente de gobernar que traerá pros y contras, sino más problemas. Lo de la amnistía a delincuentes, ¿será pura retórica a fin de mantener a las violentas mafias en paz o realmente se aplicaría ésta aumentando así la impunidad?

Para otros amlofóbicos permea el temor de que México se convertirá en la Venezuela del norte del continente. Entre estos, queda la esperanza de que Estados Unidos no dejaría que esto sucediera, pero ¿por qué lo permitió en ese país? Otros, “los ultra soñadores americanos”, comentan que el vecino país del norte aprovecharía para invadir México y quedarse al menos con los estados mexicanos del norte. Obvio que así no será, pero, si fuera cierto, ¿qué pasaría con los estados del centro o con los del sur, que de por sí, son estos últimos, los más pobres?

Lo mejor para pacificar y prever algún conflicto estriba en que los líderes de los partidos llamaran previamente a la tranquilidad. Que los amlofílicos no apelaran a la violencia en caso de perder o que los amlofóbicos moderaran sus temores y que la sociedad en general se manifestara pacíficamente en caso de ver medidas antagónicas al desarrollo y crecimiento de nuestro país.

En esto tiene un papel decisivo el gobierno de Peña Nieto, en sus últimos meses, garantizando la estabilidad social y económica, así como usando buena política para deshacer conatos de violencia.