¿”Mocharle las manos”?|OPINIÓN

Por: Salvador Echeagaray

El usuario http://www.facebook.com/danielhabifoficial le escribió por WhatsApp a El Bronco tras el debate de este domingo.

Como puntada de borracho, como estupidez, como retrógrada, como lo que usted quiera, así fue la forma en que se calificó la propuesta del Bronco en el Debate: “mocharle las manos a los políticos corruptos”.

Obvio que eso no se debe hacer y si así fuera, volvería a correr la sangre por todo México. Además, no se necesitaría cortársela a todos, sino a unos cuantos, pues una acción de esta naturaleza es por demás disuasiva.

Si realmente se mocharan las manos al corrupto, obvio que la corrupción disminuiría considerablemente, pues el miedo a semejante castigo, alejaría a muchos del desfalco a los bienes de la nación.

El castigo como sabemos debe ser proporcional a la falta. Si algo se roba con las manos, no se cortan las manos. El deber moral es regresar lo robado. Quien roba mil pesos, tiene que regresar mil pesos o algo equivalente. Si no puede resarcir nada pues, de alguna manera, tiene que pagar su culpa. Es así como funciona la justicia de meter a alguien a la cárcel para que la privación de la libertad sea un pago a la falta cometida.

Hoy en día, no es necesario robar con las manos. Con una llamada telefónica un político corrupto puede desviar millones de dólares y que éstos sean depositados en un paraíso fiscal. Así que, no aplica, el milenario justiciero “ojo por ojo diente, por diente”. (Haciendo alusión a que si le sacaste el ojo a un enemigo tienes que pagar con tu ojo).

Entonces, se preguntarán algunos, ¿si alguien mata, está justificada la pena de muerte como pago a su delito?

Aquí es donde, la situación se complica. Muchos dirán que no. Que los que defienden la pena de muerte son “sanguinarios o medievales o inquisidores”, lo peor de lo peor, vaya.

Pero, pongamos un ejemplo, hay un asesino en serie, ya lleva 15 asesinatos casi con el mismo modus operandi. Si lo detienen y lo apresan cabe la posibilidad de que se escape y siga asesinando a personas. En este caso, ¿no sería mejor cuidar la vida de otras 15 personas a que este tipo ande suelto?

Lo mismo se da en el caso de los violadores y secuestradores. Dañan a muchísima gente. Lastiman de por vida a la persona y a sus familias. Es casi una muerte en vida la que viven las víctimas de estos delincuentes. En estos casos, ¿no sería mejor la muerte de un violador o un secuestrador? El sentido común nos dice que sí. Las ONG´s, nos dirían que no. Que se lesionarían sus derechos humanos.

Pongamos otro ejemplo. Un gobernador corrupto. Que por sus robos, tranzas y pillerías se ha enriquecido ostentosa y groseramente. Que por robar más, o por haber desviado recursos del erario público en los hospitales de su estado, suministran agua en vez de medicamento, simplemente agua? ¿Acaso, no están causando una muerte indirecta?

Por ejemplo, ¿a cuántos niños con cáncer habrá afectado el caso de Veracruz, en el que no se les dio quimioterapia? ¿No sería mejor, la muerte del culpable a la muerte de esos niños?

El sentido común nos dice que sí. Los grandes demócratas nos dirán que no.

Pero, bueno, nos estamos haciendo ilusiones en un México, donde la justicia parece haberse ahuyentado hace mucho tiempo. Si de verdad, se quiere hacer una reforma en nuestro país, debería hacerse una reforma en la aplicación de la justicia y después, todo sería más fácil.