Por los chorros del agua|OPINIÓN

Por: Salvador Echeagaray

¡Pues las campañas van con todo! Ya acaparan buena parte de la conversación diaria. – ¿Por quién vas a votar?- Es una pregunta común. -Yo por tal y ¿tú?- Es la respuesta/pregunta que le sigue. O -todavía no se-, es otra. Tampoco deja de ser una opción, decir, -el voto es secreto-.

Pero, bueno, en esta contienda y después de dos elecciones para la presidencia de la República, el principal a vencer es AMLO. Tiene 12 años en campaña, mal haría en no estar posicionado como el puntero.

Los demás candidatos deberían estar enfocados a pegarle al primer lugar. Sin embargo, por ejemplo, el Gobierno Federal, que apoya obvio, a su candidato Meade, está más preocupado por aniquilar a Anaya, que ir en pos del segundo lugar directamente-.

Su estrategia de golpear para posicionar a su candidato, está bien, si la idea es tomar el segundo lugar y de ahí catapultarse al primero. -Sí, está bien, – pero se encuentra muy lejos. Tampoco parece que MEADE, ya sin Anaya, pueda alcanzar al candidato del partido MORENA.

Dicho hasta la saciedad, Meade tiene muchas cosas en contra. Una de ellas y la que le sigue como un lastre es el enojo a quien lo designó candidato, que es Enrique Peña Nieto. Otro, igual de grande es el repudio social, en buena parte, de la población al PRI. Éste, ahora, ya se hizo sinónimo de corrupción por lo que el candidato aunque no sea priísta, representa al PRI. Aquí se está ante una contradicción que le es desfavorable.

“Si nada como pato, camina como pato, pues es obvio que es pato”. Pero los estrategas insisten en que no es priísta. Pues, ¡que ya lo sea, que se pronuncie! El caso es que aún así la tiene difícil. Sin embargo, habría percepción de coherencia, lo que le ayudaría.

Otro factor en contra de Meade, para llegar a las grandes masas, es que su apellido provoca confusión. Se escribe m- e- a -d- e, pero se pronuncia mid. La gente preferiría decir soy parte de los mids, pero no de los m e a d o s, por obvias razones.

Aquí los publicistas de la campaña parecen no ver un problema. Se han enfocado más en el slogan de -yo mero-. Mismo que es bueno pero, a nivel básico. Aquí se trata de posicionar un nombre que sea fácil de pronunciar y diga mucho. Jugar con sus iniciales podría funcionarle. -Vota por J´AME (Jose Antonio Mead)-.

Como ya se dio cuenta lector, la frase tiene al verbo amar. Hasta se parece a decir en francés “J´aime”, yo amo. Pero, ya les quedan menos de 90 días para hacer algo. Mientras tanto, AMLO va en caballo de hacienda rumbo a la presidencia.

Tal pareciera y lo han dicho muchos, que Peña Nieto ya pactó con AMLO a cambio de la exoneración de presuntos delitos.

Pues, bien, estaremos pendientes. ¿Logrará Meade un crecimiento en su campaña? Con estrategia bien enfocada, sí. Como va, no creemos.

Por su parte a Anaya, la percepción de presunta corrupción lo afectó. Parece estancado. Algunas encuestas como la de Facebook, ya lo bajó a un tercer lugar. ¿Estará detrás Cambridge Analítica? Sin embargo, si aprovecha más su condición de candidato joven y se dirige a los “ídems”, puede irle mejor.

Estar diciendo que va a sacar al PRI de los Pinos, le funcionó a Fox, pero a Ricardo parece que no le benefició por haberse puesto con “Sanzón a las patadas”. Al menos el guanajuatense traía botas, éste mocasines o huaraches wirarikas.

Por lo que respecta a Margarita Zavala, tiene muchas probabilidades de subir en las encuestas. Debe explotar su condición de mujer. Decir que México ya es hora de que sea gobernado por una dama. Convencer a las mujeres y sobre todo a las feministas (aunque tengan su ideología). Sin embargo, se desgasta mucho en tratar de deslindarse de lo que se pudiera señalar como negativo del mandato de su esposo.

Esos son los cuatro aspirantes. ¿Quién seguirá subiendo, o bajará? Los debates serán una prueba de fuego para AMLO. Aunque después de 12 años, ya se sabe todas las preguntas y todas las respuestas, o sea, “ya se sube por los chorros de agua”.