¿Niña bien?|OPINIÓN

Fragmento del video viral “Niña Bien”.

Por: Salvador Echeagaray

El bien es lo que todos apetecemos. Siempre buscamos lo que creemos es el bien. El que se suicida, por ejemplo, aunque es una acción mala, piensa que esa decisión es la mejor en ese momento. Nunca elegimos lo más malo, porque en la decisión lo consideramos bueno.

Podemos afirmar que el bien tiene características de fin y nuestra voluntad tiende a él. Del conocimiento del bien, se desprende el bien moral, que es la determinación racional hacia lo que es bueno para la naturaleza humana. Es bueno para nosotros, por ejemplo, la salud, el conservar la vida (por eso es malo el suicidio o el asesinato). También, es bueno todo lo que nos perfecciona como seres humanos como las virtudes, entre ellas la veracidad, la sinceridad y el respeto a nosotros mismos y a nuestros semejantes.

Estos argumentos los sacamos a colación respecto al polémico y viral video: “Niña bien”. Que trata sobre una muchacha que es pertenece a la gente bien y que va a votar por “ya sabes quién”. Este producto audio visual, supuestamente es una tarea universitaria. Fue tentativamente “producido” por Almudena Ortíz Monasterio, para la materia de Problemas Contemporáneos de México. También, se maneja como si hubiera sido grabado en Zapopan, pues en el chroma key (pantalla verde o azul), se ve la fachada del templo San Javier de las Colinas en Zapopan, así como los Arcos en Guadalajara.

Sin embargo, en la realidad se rodó en un templo, que ya sabemos no está en Jalisco, sino en la Ciudad de México. La iglesia es el templo de San Sebastián Mártir de la delegación Benito Juárez. Éste fue facilitado por los mayordomos entre ellos Manuel Hernández a quien le dieron 15 mil pesos por permitir la grabación.

En las escenas se ve a la coach en fitness Paulina Laborie, comulgando e inmediatamente después, “perreando” que es un baile no precisamente, conservador, si no, más bien sensual. Cosa que en un templo de cualquier denominación cristiana no sería ad hoc.

En la letra de la canción ella tiene un conflicto pues es “niña bien”, pero piensa votar por “ya sabemos quién”. Dice que su familia es panista, pero ella no. Y también, “que por el bien del país, hay que sacar al PRI”. Se preocupa que por su preferencia electoral la castigarán y “le van a cambiar el Audi por un Chevy”.

El supuesto sacerdote también empieza a “perrear” y le dice a la niña (que pasa de los 20 años), “que el voto es como su virginidad y que no se lo dé a quien defiende la impunidad”. Lo demás es repetitivo.

Es obvio que el video iba a causar polémica y se iba a hacer viral. Si los que lo idearon quisieron causar revuelo, lo lograron. Si fue el equipo de MORENA, fue un acierto para ellos, pues se publicitaron. Si lo produjo otra fuerza política para desprestigiar a ese partido, le abonaron más al equipo de AMLO.

Cabe señalar que en el imaginario colectivo “gente bien” son las personas, principalmente de clase social alta, empoderados económicamente hablando, pero, si además, son guapos o educados eso ya es un plus.

Entonces es necesario distinguir entre “niña bien” en lo físico y económico o “niña bien” moralmente hablando.

Pero, ¿la protagonista del video es “gente bien”? En el aspecto económico y físico lo es. En lo que respecta al bien moral, obvio que no. Tal vez en la vida real Paulina Laborie sea de altos recursos; guapa lo es, sin duda, pero no respeta a los 85 millones de católicos. Para los católicos la comunión donde se da la hostia consagrada, que contiene el cuerpo y la sangre de Cristo es lo más sagrado.

En el video ella comulga y después empieza a bailar como lo hizo. Para eso están los antros o salones de baile o una fiesta. En un templo no parece ser de gente devota y respetuosa el moverse así. Repetimos, quizá si sea “niña bien” económicamente hablando, pero no bien, en lo moral. Tampoco, es de gente moralmente bien, el prestarse a ofender una feligresía o a un culto religioso.

Que si hay católicos progresistas que no les parece que su fe sea ofendida con este video, cabría que se preguntaran si en verdad son católicos. El respeto y el amor a Dios son condiciones sine qua non, para casi todas las religiones, máxime para un cristiano. Si no, son católicos de puro nombre.