Falta nivel|OPINIÓN

Por: Salvador Echeagaray

No estamos viendo un buen nivel de propuestas en las pre-campañas (que desde ahora se pueden hacer).

La verdad no esperábamos mucho, pero al haber dos precandidatos bien preparados como son Mead y Anaya, pensábamos que las precampañas tendrían más calidad de argumentos para solucionar los problemas que nos aquejan a los mexicanos. Lo que vemos y oímos son descalificaciones a los contrincantes, además de frases que pretenden ser ingeniosas, pero, que no aportan nada.

Quisiéramos oír propuestas serias sobre cómo bajar los precios, aumentar los salarios y que verdaderamente se sienta el dinero en la bolsa del consumidor, por ejemplo.

Al respecto, urge un verdadero planteamiento, para subir el salario mínimo. Éste debería de ser de 250 pesos diarios, por no dar una cifra mayor. ¿Que fomentará inflación? Pues a quien suba los precios que se le castigue. Bien pueden los empresarios pagar más a los empleados, las oficinas públicas, también.

En varios países se ha logrado imponer un salario justo multando a quien arbitrariamente eleve el valor de las cosas, máxime si es el de los alimentos. Así, pronto los trabajadores tendrán suficiente dinero para gastar, las empresas producirán más y se levantará la economía. Con salarios de hambre una nación no puede salir avante, salvo unos cuantos. Urge, pues, bajar ese nivel vergonzoso de más de 50 millones en pobreza extrema en este país. Eso es injusto, es una falta muy grave.

Pero, en estas pre campañas, solo hemos visto descalificaciones al contrincante. López Obrador, que va arriba en las encuestas, se rebaja a denostar a sus competidores, error táctico sin duda. Ya hasta al presidente le dijo que necesita “Amlopidino”, medicamento para bajar la presión arterial y que, en sus primeras cuatro letras, lleva las siglas del pre candidato. El Peje debería de acordarse cuando al presidente Fox, le dijo: – “Cállate Chachalaca”. Frase que le restó simpatías.

Meade, el que se ve más seriecito de los precandidatos, también ha entrado al juego de acusaciones. Recientemente con integrantes de la CROC se refirió al líder de Morena denostándolo con que nunca ha trabajado, entre otros señalamientos. Ya le ha dicho que es “peor que los ninis”, etc.

Por su parte, Anaya, también le entra a descalificar. No se cansa de decir que el culpable del gasolinazo es Meade y que a éste la dicen la semana Santa, pues “no se sabe si va a caer en marzo o en abril”.

No es eso lo que necesita México. Eso solo nos divide. Fomenta el odio entre miembros y simpatizantes de los partidos y la animadversión entre los mexicanos y puede generar una explosión social.

Mucho cuidado. Esta situación puede subir de tono, hasta llegar a escenas de violencia que no quisiéramos volver a ver. Por ahí hay algunas voces que hablan de lucha. El gobernador de Chihuahua dijo que su estado fue cuna de la Revolución Mexicana.

¿Se sentirá heredero de Pancho Villa que fue duranguense o “descendiente” de Madero que fue de Coahuila? O ¿será porque Chihuahua fue paso del armamento que venía de Estados Unidos para armar a los revolucionarios? Lo cierto es que su mensaje no fue de paz o concordia.

Por su parte, el escritor Paco Ignacio Taibo II, que apoya a AMLO ya dijo que van a sacar al gobierno a patadas. ¿Así cómo? Un pueblo que no dialoga, que no se pone de acuerdo en su proyecto de vida es un pueblo condenado a revueltas.

Esperemos que cuando comiencen las campañas oficiales, veamos verdaderas propuestas (que ya desde ahora, se pueden hacer) que mejoren al país y no falsas promesas.