Año de 1967|OPINIÓN

El puente Fernando Espinosa. Foto: http://traficozmg.com

Por: don Juvencio de Arcos Martínez

Año en que se inicia la construcción del puente Fernando Espinosa o “puente amarillo”, como la gente lo conoce.

Construido sobre la autopista Zapotlanejo-Guadalajara, hoy a más de 50 años de su creación me es grato recordar a todos los compañeros trabajadores que participamos en la edificación de ese puente, todos bastante jóvenes en ese entonces y ahora somos viejos con 60 años o más.

Algunos ya fallecieron, como el ingeniero José, de origen español, el señor Juvenal, que era el sobreteniente o capatás, o el jefe inmediato, el señor Ramón; el operador de máquina y grúa, el señor Isidro.

El señor Álvaro, quien falleció en 2010, el doctor Carmelo, atropellado en la esquina de Ocampo e Hidalgo.

Entre los que trabajamos en el puente y todavía vivimos está el señor Antonio, Manuel Cabrera, Carlos Cruz, Efraín Miranda, Ángel Ramírez, Macedonio Mendieta y el que escribe: Fernando Franco.

Según mi informante, en aquel tiempo se decía que en la construcción habían fallecido más de 15 trabajadores, algo que nunca fue verdad, pues sólo falleció un joven de 14 o 17 años que trabajaba cuando tenía vacaciones. Su papá era el encargado del almacén de herramientas y materiales.

Hubo muchos trabajadores de Zapotlanejo, La Laja y Puente Grande.

Para todos aquellos que estén vivos, ¡muchas gracias, amigos y compañeros de trabajo! Un saludo a todos ellos y mi respetuoso recuerdo a los que ya murieron.

Me viene a la mente una frase de Julio Iglesias: “Las obras quedan y la gente se va”.