Aconteció aquí | OPINIÓN

Los familiares desesperados pidieron ayuda a las 7:45PM, ya oscureciendo, avisaron a los bomberos y ambulancias de Guadalajara.

Por: don Juvencio de Arcos Martínez

Hace 56 años, un 12 de abril de 1961 aconteció un suceso luctuoso muy triste, aquí en nuestra comunidad. Un grupo de jovencitas perecieron ahogadas. Eran catequistas de nuestro pueblo y ocurrió en un paseo campestre.

En días anteriores, estas muchachitas , algunos de sus familiares y el padreo Silvano López estaban organizando con mucho entusiasmo este paseo, escogieron muy concurrido en aquellos años por los habitantes de aquí para pasear e ir de pesca: se trata de la famosa presa “De Partidas”, cerca de Zapotlanejo.

El punto de reunión para el paseo fue el atrio de la Parroquia a las 9 de la mañana. Puntuales a la cita llegaron muy contentas no sabiendo lo que les esperaba. Se juntaron como 50 mujeres adultas, jóvenes y niños, todos familiares de las catequistas. En este paseo no iban hombres.

Los turistas salieron en varios vehículos, se contrató una camioneta que tenía el señor Atanasio González, quien llevó a varias familias. En el camino todos iban cantando muy alegres, conversando y al llegar a su destino, escogieron cada quien su lugar.

Anduvieron todo el día explorando los lugares que más les gustaron para divertirse. Llegada las 5 de la tarde, un grupo de señoritas se fijaron en algunos lanchas y canoas que utilizaban los pescadores de aquel lugar y pidieron permiso a un pescador para subir a una y realizar un paseo por las orillas de la presa.

Inmediatamente las jóvenes subieron una tras otras en una pequeña canoa que no medía más de 4 metros. Eran acompañadas por un joven lanchero de nombre José Hernández Pulido, vecino del lugar. Miran que muchas jóvenes subían, les dijo que era peligroso y la canoa no iba a soportar el peso de ellas y se negó a pasearlas, pero lo convencieron subiendo como unas 15.

Con risas y alegría inciaron el recorrido. Más al rato empezaron a moverse y con tanto movimiento la canoa empezó a “hacer agua”.

Llenas de miedo empezaron a arrojarse al agua y como muchas de ellas no sabían nadar, gritaban pidiendo ayuda a sus familiares. Como la canoa estaba cerca de la orilla, algunas bajaron por su propio pie, nerviosas por lo ocurrido. Pero no todas lo lograron. El joven lanchero, viendo lo que pasaba, se lanzó al agua logrando salvar a varias jovencitas.

Los familiares desesperados pidieron ayuda a las 7:45PM, ya oscureciendo, avisaron a los bomberos y ambulancias de Guadalajara. Arribando la noche, iniciaron la búsqueda de las jovencitas desaparecidas en el agua. Después de media noche encontraron los cuerpos de cinco, y al otro día el cuerpo de otra joven llamada Reinalda.

En total murieron ahogadas seis. Sus restos fueron trasladados a sus casas y después las velaron en el atrio de la Parroquia. Los habitantes del pueblo acudieron a ver quiénes habían sido las muchachas y a dar las condolencias a sus familiares y amigos. Como dato curioso el día de la tragedia todo el pueblo estuvo a oscuras, no había luz eléctrica.

Muchas personas llevaron veladoras, velas y sirios, colocaron flores cerca de los ataúdes. El 13 de abril en la tarde, los restos de las seis catequistas fueron llevados al panteón municipal.

Todas están enterradas en una cripta especial, sus nombres fueron: Guadalupe de Anda, de 13 años; su hermana Ma. De la Paz de Anda, de 14 años; Mercedes Aceves, de 14 años; Reinalda Reynoso, de 14 años; Elvira Estrada de 17 años, Elvira Vizcarra, de 19 años.

En la actualidad, la tumba de las jóvenes se encuentra semiabandonada.