Linces León: El equipo femenil de las segundas oportunidades

Por: Brandon Olivarez

Parte del plante femenil Linces León. (Fotografía: Paulina Márquez).

“Un sueño solo puede triunfar sobre la realidad si se le da la oportunidad”, mencionó en alguna ocasión el escritor polaco Stanislaw lem.

León, Guanajuato; El desayuno es ligero: huevo, frijol, café y un par de vasos llenos con refresco de cola adornan la mesa donde cuatro jugadoras, el entrenador Luis Fernando Márquez  y un servidor nos sentamos para desayunar, y es lo suficiente como para lograr obtener la energía necesaria y requerida para hacer frente a un partido decisivo en sus aspiraciones por clasificar a la liguilla de la Liga Mexicana de Fútbol Femenil.

El encuentro, por la fecha número nueve, se llevaría a cabo 30 minutos antes de las tres de la tarde, ante Tuzos que les visitaba desde el Estado de Hidalgo, en el CODE Las Joyas dentro de León, Guanajuato, lugar donde Linces hace las veces de local y a donde cuyo servidor fue invitado para estar presente.

En imagen Jazmín Hernández (rojo) salvado la portería de Linces (Fotografía: Paulina Márquez).

La música de los Auténticos Decadentes, comentarios cruzados sobre la semifinal entre Lyon y Manchester City por la Champions League Femenina (que se había celebrado a temprana hora para el horario de México) además del juego entre Swansea y Stoke City por la Premier League, y las mascotas de la casa, acompañaron el alimento.

Bromas y camaradería son el postre de una mañana impregnada de fé. Pero hay un problema: no hay más cédulas de juego; como las cédulas se agotaron, se encendió una impresora para adquirir algunas mientras se analizaban las posibilidades de clasificación.

El tiempo previsto para salir de casa estaba cerca de expirar por lo tanto la utilería y el uniforme negro que utilizaron esa tarde fueron ascendidos a la camioneta.

Se echó a andar la Eurovan color blanco -la misma transporta regularmente a 20 personas entre jugadoras y  cuerpo técnico del equipo a todos los partidos- para llegar a la cancha con una hora de anticipación y estar a tiempo en la cita pero antes de eso se realizó una escala en las afueras de la cancha deportiva del Estado.

La puerta corrediza del vehículo se abrió pero no para descender y salir a jugar como antes lo hacían (la cancha deportiva Enrique Fernández Martínez era su recinto pero el costo de 1900 pesos por partido que debían pagar para jugar obligó el abandono) sino para dar la bienvenida a seis jugadoras y más adelante al preparador físico del plantel.

El plantel promedia 17 años de edad por jugadora, tiene 10 de existencia -dos de ellos en León- la mayoría de sus activas son las rechazadas de otros equipos de la región (Cabe aclarar que muchas de ellas no cuentan con el apoyo por parte de sus padres) se posicionan en el lugar seis de 14 equipos, a cuatro puntos -y dos peldaños- por  debajo de la zona de clasificación.

Así como solas llegan para abordar e ir al juego, solas vuelven a casa. No importa si es de día o media noche, quienes viven cerca del centro regresan tomando un taxi; las demás son entregadas por el entrenador.

Un aproximado de cuarenta minutos en autobús es el tiempo que las pequeñas hacen de recorrido – si el chófer no va cotorreando, menciona una de ellas- para poder llegar a tiempo a los entrenamientos o a las salidas para los partidos.

Todo era alegría, sonrisas y carcajadas, ¡aahh ! Y había suficiente espacio en la camioneta -Que de reversa se apaga cuando se enciende para arrancar- que contaba con tres bancas de acero adheridas al interior para que sus integrantes fueran lo suficientemente “cómodas” durante el trayecto.

Así son de estúpidos, menciona el entrenador en voz baja cuando conducía luego de que un automovilista se atravesara. El Nou Camp (estadio donde León es local) y La Martinica dónde el Unión de Curtidores pasara sus días son el atractivo durante el camino mientras las chicas reviven historias de equipos pasados o estancias escolares.

Un letrero con la leyenda “‘Unidad Deportiva “Tota” Carbajal ‘” es lo único que se mantiene en buen estado del complejo al que hace mención y te lo topas cuando te acercas al barrio donde paradójicamente se encuentra la segunda instalación del CODE León que renta los servicios de la cancha en 600 pesos por juego a Linces.

El plantel promedia 17 años de edad por jugadora, tiene 10 de existencia -dos de ellos en León-.
(Fotografía: Paulina Márquez).

Arribamos. El estacionamiento de la unidad es terracería y empedrado, tan humilde como el aroma de la institución; la unidad cuenta con canchas de pasto sintético y contrasta mucho con la sencillez del lugar y el equipo: Primer mundo al alcance de pocos.

Con un solo patrocinio (Móbil Súper) más las aportaciones de los miembros del equipo (jugadoras y entrenadores) más lo que se puede vender de producto propio (camisetas o chalecos) se enfrentan los gastos tanto de instalación, arbitraje, viáticos y viajes para mantener vivas las ilusiones de las chicas por pertenecer a un equipo profesional.

Ilusiones que viajan en una caja de plástico que hace las veces de carro de utilería y transporta platos, casacas, aros e insisto… Ilusiones.

Parte del equipo llega por su propia cuenta, ingresan al vestidor cuya puerta fricciona con el suelo y saltan a la cancha con el apoyo de al menos 40 personas. 0-1..,0-2..,1-2 a pesar de ser mejores que su oponente hidalguense se van a casa con la derrota.

La vuelta, a pesar de la derrota no es amarga más bien… Apretada. El espacio en la camioneta del cual se presumía se agotó; El calor se acumula, el regreso a casa se hace largo pero las sonrisas no se apagan.

¡Uno, dos, tres, Linces!…Amor propio: si debiera elegir un calificativo para definir a la institución sería ése.