Los niños héroes|ARTÍCULO

Imagen tomada de www.buscate.com.mx

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Por: don Juvencio de Arcos Martínez

Luctuoso día” habría de llamar don Carlos María de Bustamante a esa fecha en que cayó en manos de los yanquis el Castillo de Chapultepec. Y así lo escribió este cronista: “Empezó el cañoneo al castillo. Eran las siete y media de la mañana y se hizo más fuerte aún. En la capital la gente seguía ansiosa por el desarrollo de la lucha. Si se perdía, Chapultepec no quedaría para la defensa de la capital, más que la ciudadela.

Poco después de las nueve circuló una noticia muy alegre, los americanos habían sido vencidos y se dispersaron en desorden. Las campanas de los templos repicaron en señal de alegría; las de Catedral, sin embargo, seguían tocando a rebato que era en señal de alarma, ya que desde la altura del campanario, algunos – mirando con anteojos de larga vista vieron ondear en la astabandera del Alcázar, el pabellón de las barras y las estrellas.

La verdad se conoció pronto: Chapultepec había sido tomado por los americanos. Se supo de la cobardía de quienes por la noche habían abandonado su posición y de los que, al comenzar el ataque de los americanos, se descolgaron por las ventanas y se lanzaron cerro abajo en una precipitada fuga.

El castillo de Chapultepec. Foto: Lucía Castillo

El castillo de Chapultepec. Foto: Lucía Castillo

Sólo hasta después se enterarían los habitantes de la capital de la heróica defensa que hicieron de su colegio estos jovencitos – casi unos niños –, que según el cronista don Carlos, escribió este episodio de gallardía y valor.

Retrocediendo al año anterior, los mexicanos vieron que la guerra con los gringos era un hecho y muchos jóvenes se alistaban para dar la batalla. Los americanos de esto se valían para entretenerlos peleando para engrosar su territorio, a costillas de México. Entre todos estos jóvenes, casi niños, sobresalieron defendiendo a su patria; se perdió, pero ellos ofrendaron sus vidas para tener un México mejor.

Y continúa narrando Don Carlos María de Bustamante de estos niños, de sus edades: el más chico tenía 13 años, Francisco Márquez, Vicente Suárez tenía 17, Fernando Montes de Oca, 18, Agustín Melgar, 18, Juan de la Barrera tenía 20 años de edad, al igual que Juan Escutia, él fue quien llegó a última hora y al ver todo perdido, se envolvió una bandera que estaba por ahí y se precipitó al vací del castillo. En el lugar en el que murió está una placa. Hasta el General enemigo se conmovió, diciendo: “eran unos niños”.

Mientras esto sucedía aquí, en el centro de la ciudad también se perdía la batalla, ya que capturaron como prisioneros de guerra a los Generales Anaya y Rincón y el General americano les exigió que entregaran las armas y el General Anaya contesta: “Si hubiera, porque no estarían ustedes aquí”. Frase histórica.

En sus memorias, el General americano Ulises S. Grant, relató: “Yo no creo que jamás haya habido una guerra más inicua que la que los Estados Unidos hicieron a México. Me avergüenzo de mi país al recordar aquella invasión. Desgraciadamente no fuimos los únicos, entre ellos mismos, con las guerras intestinas que tenían. Más se preocupaban los caudillos militares en los intereses de sus respectivas facciones que en combatir al enemigo, pero tampoco puede decirse que esa guerra haya sido un paseo para nosotros.

No obstante el caos reinante, para aplastar al pueblo mexicano se tuvo que emplear a 27 mil 500 soldados de línea, 71 mil 300 voluntarios, tres mil carros, 200 piezas de artillería, más de 200 barcos y perder en la contienda más de 25 mil hombres. Los mexicanos eran buenos soldados, pero mal manejados, recuerda Ulises S. Grant en sus citadas memorias. “Eran tan buenos soldados que muchos de ellos no vacilaron en ofrendar sus vidas, a pesar de ser todos unos niños”, relató el General.

Este General, que tiempo después fue Presidente de Estados Unidos, no se acordó de la mitad de territorio que se les vendió. ¡Sí cómo no! Esto es un poco de la historia de estos niños que junto al Coronel Xicoténcatl y otros soldados y jefes más, ofrecieron sus vidas en defensa de la patria.