Adultos mayores de Zapotlanejo opinan: México es un país inseguro

Picnic en Puente de Calderón por la Semana del Adulto Mayor que organizó DIF Zapotlanejo. Foto: Lucía Castillo

Picnic en Puente de Calderón por la Semana del Adulto Mayor que organizó DIF Zapotlanejo. Foto: Lucía Castillo

Por: Lucía Castillo

Cuatro mujeres y un hombre de diferentes comunidades de Zapotlanejo relataron parte de su experiencia de vida durante un “picnic” que organizó DIF municipal en el parque ecoturístico Puente de Calderón, como parte de la Semana del Adulto Mayor.

Ellos coincidieron en que México es un país inseguro y corrupto, que con los años alcanzaron una mejor calidad de vida y que estudiar es algo que soñaron con hacer pero no lo lograron.

Estas son las respuestas que dieron a seis preguntas que Cuarto Poder les realizó esta mañana:

Elisa Jiménez. Foto: Lucía Castillo

Elisa Jiménez. Foto: Lucía Castillo

Elisa Jiménez Camarena
68 años de edad
Vive en San José de las Flores
Tuvo 8 hijos y sobreviven 7
Tiene 10 nietos

-¿Qué es lo que siempre soñó con hacer?

 “Disfrutar mi familia ya grande, convivir con ellos mucho, pasearme, que eso no lo he logrado  tanto con mis hijos pero en paseos con las señoras (del DIF) lo he disfrutado mucho. Ya fui a Veracruz, Mazatlán, Puerto Vallarta”.

-¿Qué es lo que más recuerda de su infancia?

“Mis juegos. Yo jugaba a las comiditas, a la reata a juntate con dos: hacíamos un círculo y teníamos que buscar una compañera, entonces si alguien se la robaba a uno, el otro perdía”.

¿Qué es lo que no le gusta de este país?

“La inseguridad, la pobreza.”

-¿Cómo era Zapotlanejo cuando usted tenía 20 años?

“Zapotlanejo me gustaba pero no iba mucho. Era más chico. Cuando se hacían las fiestas todo era en la plaza principal, estaban los juegos mecánicos, la música y las peregrinaciones que hacía uno. Me gustaba ir a las fiestas.”

-¿Hay algo de lo que se arrepienta?

“De no haber estudiado, pero alomejor no tuve tantas posibilidades, en un tiempito mis papás nos tuvieron en Guadalajara pero mi papá dijo: ustedes van a crecer y van a querer trabajar, lo mejor es que se regresen de vuelta a su casa -en San José de las Flores- a ayudarle a su mamá. Entonces hicimos sólo un año de secundaria. Me gustaría haber estudiado para psicóloga porque pienso que saben conocer a las personas y sus problemáticas. Pienso que es una carrera noble.”

-Cuando era más joven, ¿se imaginaba cómo sería su vida a los 68 años?

“No. Pensé que mi vida iba a ser más triste y siento que mi vida me ha rendido mucho y ha sido bonito, disfruto a mis hijos, a mi esposo, todo lo que tengo a mi alrededor, me gusta ir a misa”.

IMG_2871

María Navarro. Foto: Lucía Castillo

María Navarro García
71 años de edad
Reside en la comunidad de La Morita
Tuvo 12 hijos. Viven 10 de ellos
Tiene 32 nietos

-¿Qué es lo que siempre soñó con hacer?

“Yo lo que me gusta mucho es hacer jardines, cuidar mis plantas, poner flores en macetas”.

-¿Qué es lo que más recuerda de su infancia?

“Me gustaba mucho hacer costuras a mano. Era mi oficio, hacía servilletas almohadones. Me enseñé sola, agarraba cualquier trapito y me ponía a bordar”.

-¿Qué es lo que no le gusta de este país?

“Que ahorita hay mucha delincuencia, que ya no puede uno confiar, sale uno con temor de que lo asalten. Ya me han robado a mí, me bajé del camión en la central de Guadalajara y traía yo mi medalla de oro y me la jalaron. De ahí ya me dio miedo y no me gusta mucho salir. Alajas ya no me gusta traer”.

¿Cómo era La Morita cuando usted tenía 20 años?

“Yo soy de Puente Grande pero me casé y me fui a La Morita. Era muy fea, no había luz, no había agua. No me gustaba y lloraba porque me fui a vivir ahí porque en Puente Grande desde que abrí mis ojos veía la luz eléctrica y me casé y no había ni drenajes, ni baños. Era un rancho pero ahorita ya tenemos todo, bendito sea Dios”.

¿Hay algo de lo que se arrepienta?

“No me arrepiento de nada”.

Cuando era más joven, ¿se imaginaba cómo sería su vida a los 71 años?

“No me imaginaba. Ahora estoy pasando una vida mejor que cuando estaba joven porque ya tengo mi familia y vivo mejor con mi esposo.”

Magdalena Murguía. Foto: Lucía Castillo

Magdalena Murguía. Foto: Lucía Castillo

Magdalena Murguía Álvarez                                                                                                               68 años de edad
Oriunda de la delegación de Matatlán
Tuvo 7 hijos
Tiene 15 nietos y 8 bisnietos

¿Qué es lo que siempre soñó con hacer?

“Me hubiera gustado estudiar medicina. Me interesa todo eso. En la tele veo programas de cirugías, me aprendo los síntomas pero no me dejaron estudiar ni secundaria siquiera. Económicamente podíamos pero mi papá decía que las mujeres no estudiaban y ya casada menos porque me fui a un rancho muy lejos. Ya grande estudié primeros auxilios pero me enfermé y ya no pude tampoco y aquí estoy, nada más de ama de casa.”

¿Qué es lo que más recuerda de su infancia?

“Sobre todo recuerdo la escuela. Yo era feliz ahí. Estaba en un colegio de monjas y aún así teníamos tanta alegría, jugábamos vollibol y muchas cosas que juega uno de niño.”

¿Qué es lo que no le gusta de este país?

“De este país hay muchas cosas que no me gustan, sobre todo la corrupción. Hay violadores que medio los agarran y a poquito están sueltos porque dieron dinero, siendo que deben estar encerrados donde no hagan más daño. No hay justicia en México, sólo para unos cuantos”.

¿Cómo era Matatlán cuando usted tenía 20 años?

“Era un pueblito muy tranquilo. Es cierto que no había muchos medios de transporte, no había luz ni agua potable, pero era un lugar tranquilo que podía uno pasear 11 o 12 de la noche y no pasaba nada”.

¿Hay algo de lo que se arrepienta?

“De no haber estudiado. De haberme casado muy joven, de 17 años”.

-Cuando era más joven, ¿se imaginaba cómo sería su vida a los 68 años?

“No. Ni en sueño me imaginaba lo que he vivido hasta ahorita. He disfrutado mucho más ahora que tengo muchos años que cuando era joven. Disfruté mis hijos pero con muchas carencias, que yo no les pude dar lo que hubiera querido de estudios pero hice lo que pude”.

Antonio Olivares. Foto: Lucía Castillo

Antonio Olivares. Foto: Lucía Castillo

Antonio Olivares Álvarez
68 años de edad                                                                                                                             Vive en la comunidad de El Aguacate
Tiene 6 hijos
Tiene 21 nietos
2 bisnietos

-¿Qué es lo que siempre soñó con hacer?

“Trabajar y divertirme. Andar por acá como andamos ahora”.

¿Qué es lo que más recuerda de su infancia?

“Cuando me enseñé a trabajar con mi yunta de bueyes, mi arado y mis juguetes que yo hacía”.

¿Qué es lo que no le gusta de este país?

“Lo único es la drogadicción y la delincuencia. Lo demás está bien bonito”.

¿Cómo era El Aguacate cuando usted tenía 20 años?

“Había 13 casas nada más. Ahora hay unas 500 casas o más. Es casi un pueblo. Hay una colonia
nueva que esa sí está como pueblo pero donde nosotros vivimos están las casas regadas.”

¿Hay algo de lo que se arrepienta?

“No, de nada. Ni siquiera de casarme me arrepiento”.

Cuando era más joven, ¿se imaginaba cómo sería su vida a los 68 años?

“No me imaginaba que iba a llegar yo a esta edad.”

Antonia Valdivia. Foto: Lucía Castillo

Antonia Valdivia. Foto: Lucía Castillo

Antonia Valdivia González
62 años de edad
Vive en La Joya Chica
Tuvo 9 hijos
Tiene 11 nietos

-¿Qué es lo que siempre soñó con hacer?

“Me hubiera gustado estudiar porque en aquellos tiempos no teníamos oportunidad y la mayor trava eran los papás que no nos dejaban. Pero gracias a Dios sé leer y escribir. Me hubiera gustado estudiar para maestra porque como tuve muchos hijos me gusta mucho convivir con los niños”.

-¿Qué es lo que más recuerda de su infancia?

“Siempre anduve en la labor con mi papá trabajando. Desde bien chiquita sembré con él y siempre era su sembradora de cada año, le ayudaba a cortar la milpa y el frijol”.

-¿Qué es lo que no le gusta de este país?

“Hay muchas personas que no juntan su basura y por eso nuestro país está así. Es lo que veo que perjudica más este país”.

-¿Cómo era La Joya Chica cuando usted tenía 20 años?

“Había muchos habitantes en ese entonces pero Ahorita hay menos y también existen menos casas. No había calles empedradas y hace años no estaba así”.

-¿Hay algo de lo que se arrepienta?

“No, de nada me arrepiento hasta ahorita en los años que tengo de vivir, yo veo todo positivo en mi vida”.

-Cuando era más joven, ¿se imaginaba cómo sería su vida a los 62 años?

“No me imaginaba porque siempre hay que estar aprendiendo lo de cada etapa de la vida”.